
Y no me puedo creer que ya te hayas ido.
Sigue siendo una preciosa ciudad, un buen sitio para disfrutar de la vida, para reír, para hablar, para sentir al máximo. Pero tú ya no estás.
Se me hace algo difícil, ¿sabes? No habrá mas cafés juntas, o más tardes en las escaleras hablando de tonterías, y desde luego, no habrá más noches de locura. Tampoco habrá más secretos que guardar.
Te voy a echar mucho de menos, pero mucho de verdad.
Se que todos los amigos se hacen las típicas promesas como la que hicimos todas nosotras la última noche; vernos cada año en el país de una.
En el fondo sabemos que no será cierto, pero es bonito pensarlo.
De todos modos, espero no faltar yo a mi promesa, ni tú a la tuya, y en un par de meses poder estar juntas de nuevo. Diferente país, diferente gente. ¿Qué importa? Así eres, así soy, ¿no?
Y es por ello que en tan poco tiempo te he cogido tanto cariño.
I love you.
No hay comentarios:
Publicar un comentario