miércoles, 22 de junio de 2011

A lo inesperadamente esperado


A lo inesperado de esta amistad. De otro modo seria demasiado triste. De hecho, si lo piensas bien, lo extranho seria que, despues de haber vivido tanto, y haberlo vivido tanto, todo se desvaneciese, se perdiese en un millon de suspiros. Y si, algunos recuerdos ya no lo son, los hemos dejado escapar por diferentes caminos, pero vaya, al menos solo eran los malos recuerdos. Y otros, a pesar del dolor, del dolor de las mentiras, o del dolor de mirar a un pasado perdido, otros, siguen ahi.

Y el tiempo pasa, y nuestras vidas se van llenando de nuevas experiencias, y justamente nosotros, estamos viviendo una que sera inolvidable. Una que nos ha ayudado a crecer, a ver la vida desde otras perpectivas, algunas de las cuales yo ni siquiera habia imaginado, y supongo que a ti tambien te han cogido por sorpresa. Estamos viviendo el Erasmus, esa experiencia que nos ha mostrado que nada es imposible, que, a veces, te sorprende quien menos te lo esperas, que aunque las sorpresas no siempre son buenas, si lo son la mayoria de las veces.

Podemos hablar de cambios, y de como queremos ser, o de como creemos que somos, pero, pequeno, seguimos siendo las mismas personas, exactamente las mismas, que, con el paso de los dias, han aprendido a quererse mas a uno mismo, y a querer mas al resto. A perdonarse al sentirse perdonado. Y sobretodo, a continuar, a seguir hacia delante, viviendo nuestra propia vida, sin pararnos a mirar atras.

Hay amistades peores y mejores, amistades que se forjan despacio, con el tiempo, y otras, que surgen de la nada cargadas de esperanza. Y no importa cual sea el comienzo, ni cual no. Al final, lo que queda, es lo que estas dispuesto a dar por el otro.
Tu me has dado mucho, muchos momentos, muchas sonrisas, y yo, yo te devolvere cada uno de ellos.

En tres dias volveras a casa, y encontraras todo aquello que has echado tanto de menos, y no me preocupare ni un poco por ti, porque no debo hacerlo, se que estaras bien, que todo te ira bien, pero, Javi, cuanto te voy a echar de menos.

No podria decir en que momento fue, no recuerdo cuando todo cambio, o como cambio. No lo se. Pero lo que si puedo decirte, es que me alegro de que sea asi, me alegro de poder contar contigo, y me alegro de estar ahi para ti tambien.

El mundo es grande, y tu tienes esa curiosidad propia de un ninho. No dejes que nadie te ponga barreras, solo sigue, sigue hacia delante, y haz todo lo que siempre has querido. Cumple tus sueños. Y de vez en cuando, avisame para estar a tu lado cuando cumplas alguno.



Ti voglio tanto bene...



Nos vemos en un par de meses.

Vive,

yo hare lo mismo.

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